La biblioteca de Gustavo Martín Garzo es el reflejo de su propia obra: un territorio donde la realidad se difumina. "En el fondo, una librería o una biblioteca es una especie como de almacén de sueños", confiesa el escritor al hablar del lugar donde busca sus inspiraciones. Su último libro, Un paraíso de escombros, se adentra en ese universo imaginario guiado por el amor. Según el autor, en esos escenarios "están nuestros sueños, nuestros deseos, nuestros anhelos, todo aquello que queremos decir y que no sabemos decir. O sea, hay una vida vivida y una vida no vivida. Y la literatura habla de las dos".
La obra recopila 14 relatos de corte mitológico con un marcado protagonismo femenino. "Se dice que fue Artemisa quien me tomó bajo su protección, pero fue una osa quien lo hizo", evoca el escritor al rescatar el mito de Atalanta.
Para Martín Garzo, el regreso a la Grecia clásica no es casual, sino una búsqueda de los orígenes de nuestra especie: "Yo creo que en esas historias, fíjate, me atrevería a decir que está aquello que podemos llamar la fundación de lo humano". El novelista concluye que el valor de estos relatos radica en que al ser humano "no le basta convivir, sino que desea saber, desea conocer, se hace preguntas acerca de lo que le pasa".