La disfagia es un trastorno que dificulta la deglución y que afecta a 2,5 millones de personas en nuestro país. Enfermos de patologías degenerativas ven cómo su menú se limita a triturados sin forma. Sin embargo, un nuevo proyecto pionero de la Fundación Auchan y ASPAYM busca devolver la ilusión por comer mediante la tecnología 3D.
Sabores y texturas reales
Mediante el uso de una impresora especializada, se procesan los alimentos para ofrecer platos con una apariencia similar al original pero con una textura segura. "Conseguimos que el pollo sepa a pollo", afirma Roberto López, responsable del proyecto. Esta iniciativa, que arranca en tres sedes de Castilla y León, pretende mejorar la autonomía y la nutrición de los usuarios. Según Carmen Odilón (Alcampo Burgos), tras los resultados de este piloto, se estudiará su implantación definitiva en centros sanitarios.