Piden permiso para realizar una consulta en los pueblos

Los ayuntamientos de Condado de Treviño y La Puebla de Arganzón quieren preguntar a sus vecinos sobre una posible integración en Álava

Luis Ángel Rozas

El Condado de Treviño vuelve a plantear su posible integración en Álava. Los ayuntamientos de Condado de Treviño y La Puebla de Arganzón, ambos pertenecientes a la provincia de Burgos, han acordado solicitar permiso al Consejo de Ministros para consultar a sus vecinos. Una iniciativa que llega 28 años después de la última consulta y que sus promotores aseguran que se desarrollará dentro de la legalidad.

Los dos consistorios aprobaron ayer en pleno la solicitud para conocer la opinión de sus habitantes sobre una posible incorporación a Álava. “Mayoritariamente, la ciudadanía opina que debemos estar en Álava. Opina que debemos estar en Álava, pero principalmente por eso, porque estamos enclavados, porque Vitoria la tenemos de aquí a diez minutos”, explica Adolfo Estavillo, alcalde de Condado de Treviño.

Sin embargo, el regidor deja claro que no se repetirá lo ocurrido en 1998 y que cualquier paso estará condicionado a la autorización del Gobierno central. “Tiene que ser todo dentro de la legalidad. Si el Consejo de Ministros no nos lo aprueba, nosotros no lo haremos”, asegura.

Estavillo se muestra pesimista sobre las posibilidades de que prospere esta nueva iniciativa. Considera que el contexto político no es el más adecuado y pide evitar que el debate territorial se utilice con fines electorales. “Lo mejor es que estos procesos se hagan alejados de unas elecciones, cuando todos los partidos políticos están tranquilos y no busquen un rédito electoral con la comarca de Treviño, porque eso lo único que hace es perjudicar a los vecinos de Treviño”, señala.

Aun así, el alcalde confía en que en algún momento pueda abrirse una vía de diálogo para alcanzar un acuerdo sobre la integración en Álava. “En una democracia se puede conseguir, pero para eso hay que hablar mucho”, defiende.

La propuesta salió adelante por unanimidad en La Puebla de Arganzón y por mayoría en Condado de Treviño, donde los dos concejales del Partido Popular fueron los únicos que votaron en contra.