La última convocatoria de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) en Castilla y León ha dejado expedientes extraordinarios que rozan la perfección. El liderazgo autonómico lo ostenta Zhi Shan He Wu, una estudiante que se presentó en Zamora y alcanzó una calificación de 13,905 sobre 14. Su método de estudio se basó en una rigurosa planificación diaria adaptada a sus picos naturales de atención y en el uso estratégico de herramientas de inteligencia artificial como soporte de aprendizaje. Su objetivo es cursar el grado de Ingeniería Biomédica.
Por su parte, en el distrito de la Universidad de Valladolid (UVa), la nota más alta de la PAU corresponde a Aitana Arribas. A pesar de su excelente resultado, la alumna reconoce que la gestión del tiempo y su minuciosidad al escribir impidieron que la calificación fuera aún mayor. Motivada desde la infancia por su abuelo, Arribas se trasladará a Madrid para cumplir su sueño de cursar Ingeniería Aeroespacial.
El éxito de estas calificaciones también ha abierto nuevos debates vocacionales. En Burgos, Inés García se replantea su matrícula inicial hacia un doble grado que combine Física con Ingeniería Electrónica o Matemáticas tras superar sus propias expectativas de puntuación. En el ámbito sanitario, Alba Ortega, segunda mejor nota de la provincia burgalesa, reafirma su vocación por la carrera de Medicina basándose en su capacidad de entrega. Para todas ellas, tras el periodo de máxima exigencia, comienza ahora una etapa de descanso activo y celebraciones antes del inicio del año académico.