El fin de los combustibles fósiles en casa ahorraría 60.000 millones

La transición hacia energías limpias como la biomasa o la bomba de calor reduciría la vulnerabilidad energética de España frente a crisis exteriores

Ana Duarte

El actual contexto geopolítico, marcado por las tensiones en Oriente Medio, tiene un impacto directo en la economía doméstica española. La dependencia del exterior encarece recursos básicos como el gas y el gasóleo, fundamentales para el agua caliente y la cocina. Según la Plataforma por la Descarbonización, el 70% de la energía que consumimos en nuestros hogares procede aún de combustibles fósiles.

Alternativas para el ahorro

La solución para frenar esta vulnerabilidad pasa por transformar el modelo de generación de calor. Expertos apuestan por la implantación de la bomba de calor, la energía solar térmica o la biomasa sostenible. Además de la tecnología, el cambio estructural requiere reformar los edificios para permitir sistemas de calor centralizado que distribuyan la energía mediante tuberías, aumentando la eficiencia en entornos urbanos.

Inversión y rentabilidad

Aunque la transición requiere una inversión estimada de 20.000 millones de euros anuales, el beneficio a largo plazo es superior. Se calcula que, si se acelera el proceso, el ahorro acumulado podría alcanzar los 60.000 millones de euros para el año 2050.