En verano es habitual relajarse al volante, pero algunos gestos cotidianos pueden acabar en sanción.
El uso del teléfono móvil sigue siendo una de las principales preocupaciones. Manipularlo mientras se conduce supone una multa de 200 euros y la pérdida de seis puntos del carné, ya que reduce la atención al volante.
“Siempre hay alguien que aprovecha para comerse un bocata”, comenta un ciudadano. Comer mientras se conduce también puede ser sancionado con hasta 100 euros si afecta a la conducción.
Otro descuido frecuente tiene que ver con el calzado. “Se te olvida hacer lo que haces habitualmente, como llevar un calzado apropiado”, explica una conductora. Si ese calzado impide conducir con seguridad, la sanción puede oscilar entre los 100 y los 200 euros.
Y hay una infracción especialmente grave en verano: tirar una colilla por la ventanilla. “Tirar las colillas, pues creo que está penado con una multa y puntos”, señala un ciudadano. En este caso, la sanción conlleva la pérdida de seis puntos del permiso de conducir.
“Las cunetas están todas llenas de matorrales secos. Ahí tiras una colilla y la armas”, recuerda otra ciudadana.
Y no solo los conductores pueden ser sancionados. Los peatones también se enfrentan a multas de entre 100 y 200 euros si cruzan la calzada de forma inadecuada.