Alfonso Vicente
El puente de Todos los Santos ha multiplicado los desplazamientos por carretera y las visitas a las gasolineras. Sin embargo, la rebaja de 20 céntimos por litro en los combustibles parece insuficiente para muchos conductores, que siguen considerando elevado el coste de llenar el depósito. “Debería bajar bastante, hasta 1,30 por lo menos”, reclama uno de los usuarios.
El gasto resulta especialmente importante para quienes dependen de su vehículo para trabajar. “Los que estamos trabajando diariamente no lo notamos. Creo que es insuficiente lo que se hace”, explica otro conductor. Una situación que también preocupa a los empresarios, que reclaman medidas para reducir sus costes. “Si no nos bajan los impuestos, el empresario no podrá hacer nada”, señala uno de ellos.
El impacto económico varía según el uso que se haga del vehículo. Mientras algunos apenas perciben la diferencia, otros aseguran que los desplazamientos cotidianos pueden suponer un desembolso considerable. “Mucha gente que tiene que hacer kilometraje para el trabajo o su vida cotidiana sí que lo ha notado. Eso incrementa a final de mes igual 300 euros más. Estamos hablando de un carro de comida”, explica un usuario.
Desde las estaciones de servicio reconocen que los consumidores siguen muy pendientes de los precios y buscan fórmulas para reducir el gasto. “El consumidor busca gasolineras de bajo coste, planifica qué día de la semana repostar e incluso qué día de mes”, explica David Sánchez, gerente de Low Cost Carburantes.
Según Sánchez, los conductores son cada vez más conscientes de la importancia de comparar precios y organizar sus repostajes. “El cliente es muy sensible y muy inteligente en cuanto a aplicar criterios de gestión e incluso criterios de ahorro”, asegura.
Así termina un puente marcado por los numerosos desplazamientos y por una preocupación que persiste entre los conductores: aunque el combustible haya bajado de precio, llenar el depósito continúa suponiendo un esfuerzo económico importante.