Surcos

La cosecha de maíz arranca en León con menor rendimiento mientras la sequía en Francia amenaza la futura compra de semilla

El adelanto de la recolección en más de 73.000 hectáreas leonesas deja pérdidas de hasta 1.500 kilos por hectárea, al tiempo que la mala campaña en el país vecino anticipa problemas de suministro de insumos para la próxima siembra

Cristina Carro

La campaña del maíz se ha adelantado hasta 20 días en la provincia de León, donde este año se sembraron más de 73.000 hectáreas. El estrés hídrico y las elevadas temperaturas estivales aceleraron el ciclo de maduración de la planta, obligando a las cosechadoras a entrar en las parcelas desde mediados de septiembre. Esta situación atípica presenta una doble lectura para los agricultores de la comunidad.

Por un lado, la baja humedad con la que se recolecta el grano —en muchos casos por debajo del 15%— supone una ventaja económica directa, ya que exime a los profesionales del pago de secado en almacén. Asimismo, las condiciones del terreno permiten realizar las labores de suelo y las rotaciones con cultivos de otoño sin apelmazar la estructura del terreno ni requerir maquinaria especial.

Sin embargo, el calor extremo ha acabado pasando factura a la productividad final de las parcelas. Al superar los 32 °C, el maíz detiene su desarrollo, lo que ha impedido un correcto engorde del grano. La caída en los rendimientos se sitúa entre los 1.000 y 1.500 kilos menos por hectárea respecto a la campaña anterior, un receso que amenaza la cobertura de los costes de producción asumidos durante el año.

Ante esta realidad climática, el sector en León empieza a replantearse la apuesta por ciclos de siembra más largos (como los ciclos 500). Paralelamente, los agricultores miran con cautela hacia Francia, donde la grave sequía reducirá la producción de semilla entre un 25% y un 30%, una escasez que podría tensionar la disponibilidad y los precios del insumo para la próxima siembra en España.