SOCIEDAD

Las truchas, de cero a 5 años

  • La Junta ya está repoblando varios ríos en la Comunidad para mantener la población
  • Cada año se forman alrededor de un millón y medio de alevines

Juanma García / rtvcyl.es

Algunos aficionados a la pesca ya están en los ríos, otros preparan moscas y cañas porque en unos días se abre la veda en las cuencas del norte. Pero para que puedan disfrutar de su pasión, es imprescindible garantizar la supervivencia de la especies. Se hace gracias a la repoblación de ejemplares, una labor que comienza en las piscifactorías y que acaba en el río. 

El 1 de abril se abren los cotos en el norte de la Comunidad y ahora es el momento idóneo para reforzar las poblaciones trucheras. En invierno el agua está muy fría y apenas hay alimento para ellas. Por eso a partir de ahora la Junta está comenzando a repoblar toda la cuenca hidrográfica  de Castilla y León, siempre y cuando los ríos lo necesiten. Este año, hemos comprobado en las instalaciones de Vegas del Condado (León), que se han engendrado cerca de un millón y medio de alevines. 
 
Es en diciembre y enero cuando se "ordeña" a las hembras y a los machos reproductores. Una vez que se inseminan las huevas, reposan en una sala de incubación entre 45 y 60 días. La época adecuada para soltarlas al río es cuando ya tienen entre 3 y 4 semanas de vida. Con ello se intenta que adquieran todo su carácter salvaje y no se aclimaten demasiado a la piscifactoría. De todos los que se sueltan en los refuerzos poblacionales, a penas un 20 por ciento consiguen sobrevivir aguas abajo. No obstante, siempre se van dejando parte de las crías en las instalaciones para su engorde y posterior función como padres reproductores. 
 
Castilla y León alberga las mejores poblaciones de trucha autóctona de la Península Ibérica y a día de hoy ya existen hasta 14 líneas genéticas diferentes.