La Autovía del Duero (A-11) ha registrado un avance significativo con la inauguración de más de 30 kilómetros de trazado entre las localidades vallisoletanas de Tudela de Duero y Valbuena de Duero. Tras más de seis años de trabajos de ejecución y diversos retrasos administrativos, la infraestructura queda abierta al tráfico para optimizar la conectividad entre Valladolid, Burgos, Soria, Zamora y la frontera con Portugal.
Alivio de la siniestralidad en la N-122
El principal objetivo operativo de esta intervención reside en captar el volumen de vehículos que hasta ahora circulaba por la carretera N-122, catalogada históricamente como una de las vías con mayor índice de siniestralidad de la zona. Desde el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible se ha subrayado que la prioridad central de esta obra va más allá del confort o el ahorro de tiempo, enfocándose de manera prioritaria en la seguridad de los conductores.
Infraestructuras pendientes e inversión
Entre los puntos que continúan en fase de desarrollo destaca el viaducto sobre el río Duero a la altura de Quintanilla de Arriba. Una vez que concluyan los trabajos en dicho punto, la inversión total destinada a este tramo alcanzará los 265 millones de euros.
Respecto a la finalización completa de la Autovía del Duero —un proyecto iniciado hace más de dos décadas—, Óscar Puente, Ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, sostiene que la totalidad de los kilómetros restantes se encuentra dividida entre fases de ejecución, obras en marcha o redacción de proyecto, aunque por el momento la Administración no ha fijado una fecha definitiva de conclusión.