Alfonso Vicente
La edad media para tener el primer teléfono móvil se sitúa ya en los 12 años. Una realidad que contrasta con la opinión de muchos adultos, que retrasarían bastante más el momento de poner un smartphone en manos de sus hijos.
Los 16 años son, para algunos, una edad más adecuada. “Si es posible, a los 16 años, porque tiene más capacidad, más control sobre lo que necesita y ya lo puede controlar mejor”, explica una madre. Una opinión que comparte otra: “A partir de los 16, mínimo. Antes yo creo que no necesitan el teléfono para nada. Básicamente, los niños tienen que relacionarse en el cole. Con los padres ya tienen suficiente para que entre ellos puedan jugar”.
Otros ni siquiera ponen una cifra y consideran que cuanto más tarde llegue el primer móvil, mejor. “Yo creo que cuanto más tarde, mejor para las niñas y para los padres también, porque están muy influenciados por las redes sociales”, afirma un padre.
Sin embargo, los datos muestran que el teléfono llega mucho antes a manos de los menores. El 43% de los padres y madres encuestados dio a sus hijos su primer smartphone a los 12 años.
Una edad a la que también aparecen los riesgos asociados a su uso. Dependencia, falta de sueño, ciberacoso, acceso a contenidos inapropiados o contactos con desconocidos son algunos de los principales peligros a los que pueden enfrentarse.