Castilla y León se sitúa a la cabeza de la siniestralidad vial provocada por fauna salvaje en España, acumulando el 23 por ciento del total de estos accidentes. Los expertos advierten de que la comunidad sufre una notable sobrepoblación de animales, un factor que se traduce de forma directa en un aumento de los impactos en carretera. Corzos, jabalíes, liebres o conejos protagonizan unos incidentes que provocan graves daños materiales y graves riesgos para los conductores.
Velocidad y prevención en secundarias
Los usuarios de las vías coinciden en que la precaución es el factor clave para mitigar las consecuencias de estos encuentros inesperados. Reducir la velocidad, especialmente en carreteras comarcales, resulta determinante, ya que el margen de reacción y la gravedad del impacto varían drásticamente si se circula a una velocidad moderada.
El factor de la sobrepoblación y el celo
Detrás de este incremento de la siniestralidad se encuentra una capacidad de cría inusual en la fauna local, con camadas más numerosas de lo habitual. A esto se suma el comportamiento de las especies durante sus respectivas épocas de celo —julio para el corzo y diciembre para el jabalí—, momentos en los que los animales incrementan su movilidad y descuidan su instinto de protección, invadiendo las calzadas con mayor frecuencia.