El peligro de la letra pequeña: cuando lo 'light' no es saludable

Las empresas se enfrentan a multas de hasta 60.000 euros por etiquetados engañosos que omiten el valor nutricional real

Ana Martínez

El concepto light (ligero) se refiere a aquellos productos que reducen al menos un 30% su contenido de grasa, azúcares o calorías respecto a su versión estándar. Sin embargo, esta etiqueta no es un certificado de salud: en muchos casos, nos encontramos ante alimentos ultraprocesados que compensan la falta de un ingrediente con aditivos perjudiciales.

El riesgo del consumo inconsciente

Expertos advierten que la "falsa sensación" de comer sano puede derivar en un aumento del cómputo calórico total. La obsesión por estos productos, en casos extremos, puede ligarse a trastornos como la ortorexia. Por ello, la normativa exige que el etiquetado sea legible y muestre claramente el nutriente reducido, algo que no siempre ocurre.

Cómo actuar ante un fraude

Si un producto incumple la norma, el consumidor debe actuar con rapidez:

  • Pedir explicaciones al encargado del establecimiento.
  • Solicitar la hoja de reclamaciones.
  • Realizar una fotografía del producto antes de salir de la tienda para que sirva como prueba.

Las autoridades pueden imponer multas de hasta 60.000 euros por irregularidades en el etiquetado, cifras que aumentan si existe un riesgo real para la salud pública.