Un cuento de Beatriz Actis y varios versos de Gloria Fuertes son los pilares sobre los cuales la compañía vallisoletana Teloncillo ha construido sus dos últimos montajes, 'Los animales de Don Baltasar' y 'Besos', respectivamente.
Con ambos llega estos días a Ciudad Rodrigo para convertirse en la única formación que representará dos espectáculos diferentes en la XIV Feria de Teatro de Castilla y León. Una edición que, como reconoce una de las directoras de Teloncillo, Ana Isabel Gallego, apuesta de forma decidida por las propuestas infantiles: "Hay muchas expectativas, por eso romperlas o no cumplirlas es terrible, pero intentamos hacer un trabajo serio".
El plato estrella de su propuesta es, sin duda, 'Los animales de Don Baltasar', cuyo estreno internacional se produjo este miércoles en el Teatro Nuevo Fernando Arrabal, con la complicidad entregada de los pequeños espectadores de entre 3 y 6 años a los que va dirigido el montaje. Atrás quedaron los nervios de meses de preparación, desde que surgió el primer flechazo con el texto de Actis.
De esa fábula, a los responsables de Teloncillo les sedujo la "sencillez" de la historia, que narra cómo un hombre se va encontrando con un gato que muge, un perro que maúlla, una vaca que hace cua cua y un pato que ladra. En el relato, como en el montaje "se habla de cosas muy importantes para todos, no sólo para los niños, como es la amistad, la importancia de encontrarte a gente en el camino, y saber que hablar idiomas diferentes no es ningún handicap para el acercamiento personal. Trabajando de una forma muy sutil se les habla a los niños de temas muy importantes dados los tiempos que corren", explica Ana Isabel Gallego.
La interacción con los más pequeños fue una constante a lo largo de toda la representación, con los pequeños espectadores sobreexcitados intentando ayudar al protagonista en su viaje. "El público de Ciudad Rodrigo, que siempre acude masivamente a los espectáculos, es muy cariñoso y muy caliente; se entrega muy bien y eso juega a favor de nuestro trabajo", apunta Gallego, que considera a los espectadores de la feria "aliados" en un momento de tensión, ya que están representando ante decenas de programadores que serán quienes, más adelante, decidan si contratar o no a la compañía a lo largo de la temporada. "nos gusta que los programadores, que como todos los que nos dedicamos profesionalmente al teatro son más fríos y observadores, estén en medio del público para sentir su calor", confiesa.
Como la lluvia fina
Buena parte de la culpa de que, un año más, el público se haya volcado con su propuesta, está relacionada con los talleres de Divierteatro y con la Escuela de Espectadores, "una labor que la gente de Cívitas está haciendo en Ciudad Rodrigo y en toda la provincia de Salamanca que va calando poco a poco como la lluvia fina".
Ya el jueves, será el turno de 'Besos', una adaptación de versos de Gloria Fuertes y varias compositoras argentinas, capaces de capturar en un pequeño poema "todo un mundo". Con este montaje, que ya estrenaron el pasado mes de mayo, se dirigen a un público aún más pequeño que el de 'Los animales...', de cero a tres años, a los que invitan a abrir diversas maletas con las que sumergen a los bebés en "un pequeño viaje lleno de magia y color" a partir de "una estimulación directa de los sentidos".
"Todas las ferias son un escaparate necesario, porque es ahí donde se exhiben las nuevas propuestas y los programadores pueden ver en primera persona el resultado de tu esfuerzo, para así convencerles directamente con tu trabajo y no con lo que la gente les cuente... Es ahí donde surgen las oportunidades", explica.
Gallego reconoce que Teloncillo es una compañía "muy de feria": "Vamos a muchas y eso nos mantiene en el mercado". Para ella, "cuanto más apoyo administrativo tengan las ferias, cuanto mejores espectáculos hagamos las compañías y más exigente sea el criterio de selección de los organizadores, mejor nos irá a todos".