Visitar una de las pinacotecas más importantes del mundo puede convertirse en una experiencia abrumadora debido a sus 14.000 metros cuadrados de superficie y más de 1.800 obras expuestas. Ante los 3,5 millones de visitantes que recibe el Museo del Prado cada año, Celia G-Castaño, una joven emprendedora vallisoletana ha desarrollado una herramienta digital concebida para ofrecer recorridos guiados, personalizados y con una vocación dinámica.
Del uso personal a una oportunidad de mercado
La iniciativa tecnológica nació a partir de la propia experiencia de su creadora como visitante. Según ha explicado la desarrolladora, la falta de herramientas en el mercado que respondieran a sus expectativas de visita la llevó a realizar un estudio de mercado, en el que detectó un nicho sin cubrir que podía prestar un servicio útil al resto del público.
A diferencia de los sistemas tradicionales, la herramienta busca una implicación constante durante el recorrido. La creadora ha argumentado que el objetivo principal es alejarse de la mera escucha pasiva de las audioguías convencionales para solicitar la participación directa del usuario mediante la búsqueda de detalles en los cuadros y la asimilación de explicaciones.
Un modelo con opción de prueba gratuita
Respecto a su acceso, la aplicación aplica un sistema de prueba previa a la compra que habilita de forma gratuita el inicio de las rutas turísticas. De este modo, si la propuesta no resulta de interés para el usuario, este puede abandonar el recorrido sin incurrir en ningún gasto, mientras que quienes adquieren la versión completa conservan un acceso permanente para futuras visitas o consultas desde su domicilio.