Juanma García / rtvcyl
Unas 1.500 hectáreas de legumbre de calidad sin poder sembrar y el tiempo se agota. Los productores del garbanzo Pedrosillano y de la lenteja de la Armuña temen la ruina de la cosecha si la semilla no llega a la tierra en los próximos 20 días. Esta situación en la provincia de Salamanca se repite en otras zonas de Castilla y León. El exceso de agua puede hacerles perder a los productores unos 900 euros por hectárea, por eso más que a la tierra, es momento de mirar al cielo.
Con este panorama los garbanzos de Pedrosillo, en Salamanca, con Marca de Garantía, tienen muy complicada su siembra. Lo mismo ocurre con las lentejas de la Armuña. con Indicación Geográfica Protegida.
La mayor desesperación llega porque a penas hay margen de maniobra. A partir de mayo, la siembra ya no es recomendable. La opción ahora pasa por plantar girasol, pero la alternativa ni agrada ni convence.