SUCESOS

Tres lesionados a la puerta de un restaurante niegan provocaciones o agresiones a la policía

  • Dos de ellos fueron detenidos durante unas horas y liberados tras prestar declaración en la Comisaría de Delicias en Valladolid.

Ical

Tres de las personas que sufrieron este domingo algún tipo de lesión o contusión a las puertas de un restaurante de Valladolid para increpar a militantes del PP que comían en el interior, dos de ellas detenidas y puestas en libertad poco después, negaron  en una comparecencia pública que provocaran o agredieran a agentes. Juan Hernández, de 61 años, que señaló “haber pisado una comisaría y un calabozo por primera en su vida”, añadió que la Unidad de Intervención de la Policía (UIP) llegó “in situ a la llamada de un cargo político importante que estaba dentro del establecimiento”.

“En la época franquista antes de cargar la policía avisaba, y aquí, sin mediar palabra, se liaron a golpes con nosotros. Uno de los jefes de la UIP, que no merece ni llevar el uniforme, se ha bajado del coche, ha venido a por mí y me ha metido un porrazo tirándome al suelo”, denunció. En su relato el detenido y luego puesto el libertad precisó que “un armario de 1,90” le enganchó del pecho llamándole “enano terrorista”, al tiempo que le indicó que le “iba a matar” con términos como “qué ganas de tenía hijo de puta, te vas a enterar”.

El afectado pertenecía al grupo de unas 70 personas que procedía de una manifestación anterior de 'Parados en Movimiento' y aseveró que le dijo al agente que “era un miserable” y que, cuando intentó sacar su móvil para grabar la conversación, recibió un porrazo en la mano y se lo arrebataron cayendo al suelo. “En contra de todas las reglas y normativas este policía, como otros, tampoco llevaba su número de placa identificativa. Yo no he visto esta actitud en mi vida cuando no ha mediado ningún tipo de provocación, en contra de lo que ha dicho el subdelegado del Gobierno”, enfatizó.

En su opinión, cuatro “energúmenos de la UIP” sobre los que dijo le tienen “muchas ganas personalmente por lo que sea”, buscaron una “ocasión pintiparada para vengarse y tullirme”, con el resultado de un hematomas en la cadera y un hombro medio dislocado. “Cuando estaba esperando para recibir atención en el Clínico escuché textualmente entre bambalinas, en referencia al agente que me agredió: “Este tío en cuanto sale del cuartel la prepara”, haciendo mención a alguien que era como un autómata dando golpes, patadas y de todo”. explicó. Juan Hernández denunció igualmente que hay videos y testimonios gráficos que “van a demostrar a alguien de miradas de rabia que, como se comenta en las redes sociales, solo caben en personas que actúan como drogadas”.

Lesiones visibles

Por su parte, Jaime Garayo, de 31 años y también detenido y puesto en libertad, compareció ante los medios de comunicaciones con un collarín y un dedo entablillado. “Corroboro las agresiones de otros compañeros y estamos a la espera de todos los informes médicos completos de una mujer ingresada en planta y bastante grave. Vamos a hacer una asamblea con todos los afectados para comentar lo ocurrido y dar respuesta hasta agresión policial desmedida tras una reunión pacífica, y sin violentar a nadie”, concretó.

Garayo resumió que ante la petición policial de identificarse exhibió una tarjeta de biblioteca “al ser lo primero” que encontró, lo que, según dijo, “no debió gustar” a los agentes, siendo “agarrado entre varios de ellos y escuchando a uno decir que le “dislocaran el brazo”. Tras esta actuación afirmó que intentó girarse para evitar el daño y se preguntó cómo un ciudadano que intenta ejercer su derecho a la libertad de expresión “tiene que soportar que le disloquen un brazo por decir lo que piensa y una represión abusiva. Es surrealista”.

Finalmente, Fátima García, también agredida en la carga policial, dijo haber sufrido hematomas como consecuencia de un porrazo en el pecho. “Nosotros no hemos hecho nada salvo decir la verdad sobre muchos políticos, que son una panda de ladrones y que abusan del pueblo. Por eso nos han atropellado y nos han dado de palos. Vamos a realizar una concentración ya que no podemos seguir aguantando estas represalias policiales y del Gobierno. Somos gente que actúa siempre desde el pacifismo y los agresivos son ellos, con las palabras y los palos”, sentenció.

Finalmente, en representación de los tres agredidos, Sergio de la Torre, portavoz de comunicación del Movimiento 15M, pidió “responsabilidad” a los medios de comunicación. “Si no hubiera existido la presencia de un fotógrafo previsiblemente la policía nos hubiera linchado y si no existiera un video tampoco se sabría lo ocurrido. Prueba de ello son las presiones a las que somete a los médicos del Clínico, que tal y como nos han dicho, han recibido una llamada de la Consejería de Sanidad para gestionar directamente el caso. Seguiremos en la lucha, peleando en la calle y evitando desahucios de viviendas a las puertas de los bancos”, concluyó.