En Salamanca

El Ibsal se convertirá en 'punta de lanza' de la investigación biomédica en España

  • El director del ISCIII prevé que los niveles de financiación en investigación en salud se mantendrán 'estables' en los próximos años.

Ical

El director del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) Antonio L. Andreu, explicó este lunes que el Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca, Ibsal, se convertirá en “punta de lanza” de la investigación biomédica en España, junto con el resto de institutos acreditados por su instituto, ya que tras obtener este reconocimiento, forma parte de un proyecto “global, más competitivo y cohesionado” en beneficio de la ciencia.

Andreu, que participó en la presentación oficial de esta nueva andadura junto con el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez, recordó que al sumarse a este proyecto colectivo, contribuirá a generar un “efecto tractor” sobre toda la investigación médica en España. De este modo, además, Castilla y León se incluye en la iniciativa, aportando “un centro de excelencia” con el que se “incrementa la necesaria cohesión en I+D+i de todo el Estado”.

En este sentido, indicó que el Ibsal ya forma parte de una plataforma de acceso a programas específicos que potenciarán sus líneas de actuación, gracias a financiación específica, por lo que calificó este paso como un motivo de “alegría”.

En su opinión, el camino que trazan ahora no “defraudará” a la sociedad, ya que los institutos “juntos” serán capaces de lograr cosas que separados “ni siquiera soñarían”.

En cuanto a las características que hicieron merecedor al centro salmantino de este reconocimiento, el director del ISCIII recordó que valoraron el que incluya a tres instituciones, como son el Hospital Clínico Universitario, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Universidad de Salamanca. Se trata, continuó, de un “gran proyecto compartido” que tiene un “fin último”, el de “mejorar la salud de los ciudadanos”.

En su opinión, con este reconocimiento se “culmina” un largo proceso que demuestra que a pesar de los problemas presupuestarios, se ha conseguido mantener los niveles de calidad en la investigación a nivel internacional y como ejemplo citó que el país está posicionado en el décimo lugar del mundo en el área de la investigación médica.

Andreu reconoció que esto ha sido posible porque existía “una base sólida y muy potente” que les ha permitido afrontar la situación de crisis de una “manera más fácil”.

Además, aseguró que también ha sido posible mantenerla gracias al compromiso de los profesionales que forman parte de la comunidad investigadora y auguró que la financiación y dotación presupuestaria del instituto se mantendrá en los próximos años con “un nivel de estabilidad” que les permitirá continuar con esta labor.

El objetivo ahora es “dedicar los esfuerzos” a asegurar que “cada euro se utilice de forma adecuada” para mejorar la eficiencia.

Por su parte, el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez, destacó la importancia del reconocimiento con la acreditación del Instituto de Salud Carlos III al centro salmantino, por pasar a formar parte de un grupo formado por 22 institutos españoles. De este modo, manifestó que se “consolida” la investigación en Salamanca, en el entorno hospitalario, una cuestión que para la Junta de Castilla y León ha sido “una prioridad”.

La orientación de la investigación a la clínica, aseveró, es lo que “demanda la sociedad” y la solución a los problemas de salud de los ciudadanos se consigue en los entornos hospitalarios, de ahí la importancia de continuar fomentando este tipo de colaboraciones.

El consejero apuntó que el trabajo que se realiza en el Ibsal, es un “ejemplo de integración” en este tipo de investigación y ahora se consolidará e impulsará gracias a esta acreditación.

A este acto también acudió el vicepresidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, José Ramón Urquijo, quien reconoció que la ciencia ha sufrido en los últimos años “problemas económicos” y por ese motivo se preguntó si todos los fondos que se invirtieron a lo largo de los años anteriores realmente estuvieron bien invertidos.

Sobre este aspecto incidió y denunció que hay edificios científicos que se construyeron con inversiones millonarias y que años después están si uso, porque no estaba previsto su equipamiento ni dotación de personal.

También afirmó que notan las restricciones que marca por ejemplo la tasa de reposición fijada en el 10 por ciento, a la hora de contratar el personal necesario.

Por último, el rector de la Universidad de Salamanca, Daniel Hernández Ruipérez, auguró que el reconocimiento obtenido por el Ibsal contribuirá a reforzar “extraordinariamente” la calidad de la investigación biomédica y Castilla y León y Salamanca serán partícipes del proceso.

Este sello de calidad marca un “antes y un después” en la investigación biomédica que se realiza en Salamanca y el rector destacó que sobre todo a la hora de impulsar la investigación clínica. Por esto, concluyó que se trata de un “punto de partida muy prometedor” con el que se conseguirá que la investigación de Salamanca sea “de las más importantes de España y de referencia en muchos campos, también fuera del país.