Reclaman una enfermera escolar para Zoe

La familia de una niña de tres años con una cardiopatía congénita pide atención sanitaria en su colegio de El Burgo de Osma ante el riesgo de sufrir taquicardias graves

Sonia López

Zoe tiene tres años y padece una cardiopatía congénita que puede provocarle taquicardias graves sin presentar síntomas visibles. Su madre, Miriam Pintado, reclama la presencia de una enfermera escolar en el colegio de El Burgo de Osma, en Soria, para garantizar que su hija reciba atención sanitaria si sufre una crisis.

La pequeña nació con una anomalía de Ebstein y el síndrome de Wolff-Parkinson-White, dos afecciones cardíacas que pueden hacer que su corazón se acelere peligrosamente. Ya ha sufrido dos ingresos hospitalarios y su principal problema es que las crisis pueden pasar inadvertidas. “No muestra absolutamente nada cuando le da una taquicardia”, explica su madre.

Actualmente son los docentes y otros trabajadores del centro quienes se encargan de vigilar a Zoe. Una situación que preocupa a la familia por las posibles consecuencias de detectar demasiado tarde una crisis. “Estamos peleando por esto porque no lo debería hacer ni un profesor, ni una directora, ni una ATEP, ni nadie que esté en el colegio que no sea sanitario”, señala Miriam.

La madre presentó un informe psicopedagógico para justificar la necesidad de contar con personal de enfermería en el centro. Además, asegura que el cardiólogo que atiende a su hija en Madrid le recomendó que estuviera monitorizada durante su jornada escolar.

Sin embargo, su solicitud ha sido denegada. Según explica Miriam, la respuesta recibida sostiene que la niña está bien atendida en el colegio y que no se considera necesaria una enfermera. La familia no comparte esta decisión y tiene previsto recurrirla.

Por su parte, la Junta de Castilla y León asegura que mantiene abierto el diálogo tanto con los responsables del centro educativo como con la familia de Zoe para buscar una solución favorable para todas las partes.