Más allá del papel: El Archivo de Simancas blinda el futuro de la profesión frente a la IA

Su director, José María Burrieza, defiende el relevo generacional y la tecnología como una herramienta aliada, no sustitutiva

Con motivo de la celebración de la Semana de los Archivos, el Archivo de Simancas —reconocido como uno de los depósitos documentales más importantes de Europa— ha puesto en valor la vigencia y modernización de la profesión de archivero. Su director, José María Burrieza, se muestra optimista respecto al futuro del sector, aunque insiste en la necesidad de una formación sólida y rigurosa para las nuevas generaciones de profesionales.

Las tres misiones del archivero y la difusión cultural

La labor diaria en un centro de estas características se asienta sobre tres pilares fundamentales: conservar la documentación, describirla de forma precisa y difundirla entre la sociedad. Esta difusión se realiza tanto de manera digital como presencial a través de la atención a investigadores profesionales de todo el mundo que acuden a consultar sus fondos. Asimismo, el archivo mantiene una constante apertura al público general mediante visitas guiadas y exposiciones temporales dirigidas a colegios y asociaciones culturales.

El impacto tecnológico y el relevo de los jóvenes

A pesar del auge de la digitalización, la dirección del centro descarta que la Inteligencia Artificial pueda desplazar el factor humano, relegándola a una útil herramienta de soporte. Por otro lado, ante el reto del relevo generacional, Simancas apuesta de forma decidida por la captación de talento universitario y la colaboración institucional, destacando el éxito de las escuelas taller desarrolladas junto al SEPE en los últimos dos años para garantizar la preservación de la memoria histórica.