El Gobierno llevará al Congreso la digitalización del control horario para frenar las horas extras no pagadas

CCOO calcula que las 110.000 horas extras semanales no abonadas en Castilla y León equivalen a la supresión de 2.700 empleos a jornada completa

Jimena Barrios

El trabajo extraordinario sin abonar se consolida como uno de los principales desajustes del mercado laboral en España. Según datos expuestos por Comisiones Obreras, el 2,3% de los trabajadores asalariados realiza semanalmente horas extras por las que no percibe compensación económica ni en tiempo de descanso. A pesar de que la ley implantada en 2019 obligó a registrar la jornada, las imprecisiones en los sistemas de medición actuales continúan permitiendo márgenes de incumplimiento.

Las implicaciones de este fenómeno repercuten directamente en el volumen de contratación global. En el ámbito autonómico de Castilla y León, Comisiones Obreras calcula que se realizan 110.000 horas extras semanales no remuneradas, un volumen de tiempo que el sindicato equipara a la destrucción o no creación de unos 2.700 puestos de trabajo a tiempo completo. Además, la organización advierte de que este exceso de tiempo no declarado perjudica directamente las bases de cotización de la Seguridad Social de las plantillas.

Tramitación parlamentaria de la digitalización

Para subsanar las lagunas operativas del modelo vigente, el Ejecutivo prevé promover a partir de septiembre la modificación del sistema de control para llevarla a debate en el Congreso de los Diputados. La propuesta busca eliminar las zonas grises mediante la implantación obligatoria de soporte informático digital. Este mecanismo permitirá registrar con exactitud la hora de entrada y salida, al tiempo que garantizará el acceso directo a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social para detectar de forma automatizada los excesos de jornada.