La llegada de la Semana Santa supone el primer gran incremento de desplazamientos del año y, con ello, un repunte crítico de la siniestralidad. Según datos de la Fundación Línea Directa, los accidentes graves han crecido un 11% entre 2016 y 2024, dejando un saldo de 460 fallecidos y cerca de 2.400 hospitalizados en este periodo.
Riesgo extremo en Castilla y León
La peligrosidad se agudiza durante la operación retorno, especialmente el domingo y el lunes, días en los que se concentra el mayor volumen de tráfico. En Castilla y León, el 23% de los siniestros registrados en estas fechas terminan con consecuencias graves, incluyendo hospitalizaciones o fallecimientos.
Excesos de velocidad y falta de descanso
A pesar del riesgo, el comportamiento al volante sigue siendo deficiente. Más del 50% de los conductores admite no respetar los límites de velocidad, mientras que un 40% reconoce que no descansa lo suficiente durante el trayecto. Además, persiste el consumo de alcohol en un 16% de los usuarios.
El rechazo a la baliza V-16 Un punto de fricción actual es la implantación de la baliza V-16. Aunque será obligatoria, el 83% de los conductores la rechaza como medida de seguridad y un 15% todavía no dispone de ella, evidenciando una falta de confianza en este nuevo dispositivo.