La mecanización agrícola de gran potencia encuentra un claro ejemplo en Villarramiel. Manuel valora de forma muy positiva la incorporación de su equipo insignia: "Es un tractor bastante potente con 250 caballos. Lo hemos comprado hace dos años, tiene mil horas recién hechas y la verdad es que funciona perfecto; para nuestra explotación no hemos encontrado nada mejor".
Aunque tienen otro tractor 185, este se hace cargo de las tareas más duras en la explotación de 700 hectáreas, como el transporte con remolque en la sierra o la preparación pesada del suelo: "Nos gustó John Deere tanto por la posventa como por todas las tecnologías que trae", señalan, subrayando que la fiabilidad técnica y el respaldo del distribuidor son clave cuando se trabaja con una gran variedad de cultivos que abarcan desde el girasol, cereales, cebada, trigo, avena, alfafa y algo de remolacha.