El Museo del Louvre de París inaugurará este otoño una esperada exposición temporal que contará con un protagonismo español excepcional. Un total de 23 tallas procedentes del Museo Nacional de Escultura de Valladolid, algunas de ellas rescatadas expresamente de sus almacenes, viajarán a la capital francesa para formar parte de la muestra titulada "Esculpir el color".
El minucioso proceso de preparación
Antes de emprender el viaje, el equipo de restauración de esculturas del museo vallisoletano trabaja a contrarreloj en la puesta a punto de las obras, realizando limpiezas superficiales, despolvados, fijación de policromías y la elaboración de estrictos mapas de daños. Entre las piezas clave se encuentra el San Diego de Gregorio Fernández, que actualmente recibe los últimos retoques para garantizar su perfecta conservación en el traslado.
Un diálogo entre escultura y pintura
La exposición busca ofrecer al público internacional una perspectiva única de la mejor escultura barroca española del Siglo de Oro, representando tanto a la escuela castellana como a la escuela andaluza. "Esculpir el color" servirá de complemento ideal a una gran monográfica de Zurbarán. El objetivo es que el espectador pueda contrastar el afán del pintor extremeño por plasmar la tridimensionalidad en el lienzo con el realismo descarnado y el naturalismo de la imaginería en madera, que se ubicará en el vestíbulo principal del Louvre, el museo más visitado del mundo.