La vivienda, el principal factor de exclusión social en Castilla y León

Cáritas atendió a más de 60.000 personas y alerta de que uno de cada cinco hogares sufre para pagar el alquiler o los suministros básicos

Estefanía Ureña

El último informe anual de Cáritas Castilla y León revela una preocupante brecha entre los macrodatos macroeconómicos y la realidad de los hogares. Según la entidad, la recuperación económica del país no se está reflejando en las capas más vulnerables de la sociedad, donde la dificultad para acceder a una vivienda digna y a un empleo estable marca la pauta de la exclusión social. Durante el último año, la organización atendió a más de 60.000 personas en Castilla y León, entre ellas 4.000 personas migrantes.

Crisis residencial y suministros

El acceso y mantenimiento del hogar se ha convertido en el principal obstáculo para las familias. Actualmente, uno de cada cinco hogares de la región afronta serios problemas para abonar las mensualidades del alquiler o hacer frente a los recibos de suministros básicos como la luz y la calefacción. Esta problemática se ha intensificado debido a la drástica reducción de la oferta de viviendas en el mercado y al encarecimiento generalizado de las rentas con una notable escasez de vivienda asequible.

El perfil del trabajador vulnerable

El informe detecta un cambio de perfil relevante: la precariedad residencial ya no es exclusiva de personas desempleadas, sino que afecta de manera creciente a ciudadanos con puestos de trabajo estables cuyo salario no alcanza para cubrir el coste de la vida. A pesar de este escenario, desde la entidad recuerdan que tener un empleo sigue siendo la vía más eficaz para la inclusión. Respecto a su financiación, Cáritas destaca el fuerte compromiso de la sociedad civil, ya que el 72% de los 48 millones de euros invertidos por la institución proviene de donaciones privadas.