El derecho a depositar el voto en la urna es una realidad para las personas con discapacidad intelectual desde el año 2018. Aquel logro, calificado como un hito fundamental tras años de lucha, todavía afronta importantes retos ocho años después. Según explica Vanesa García, gerente de Plena Inclusión Castilla y León, aunque existe una mayor sensibilidad social, "todavía nos quedan logros en todos los ámbitos".
Herramientas para la participación
Para derribar las barreras cognitivas, asociaciones como Plena Inclusión han desarrollado manuales en lectura fácil. Estas guías están diseñadas con frases cortas, lenguaje visual y sin tecnicismos, permitiendo incluso que personas del colectivo puedan formar parte de las mesas electorales. Jenifer Gómez, persona apoyada por la entidad BRIAN, subraya que "cuando todo es fácil, todas las personas podemos participar".
Reivindicaciones de la campaña "Mi voto cuenta"
La iniciativa busca visibilidad a través de las redes sociales para que se escuchen las necesidades del colectivo. Entre sus objetivos prioritarios destacan:
- Acondicionamiento de locales: Señalización clara para identificar salas y recorridos.
- Programas adaptados: Compromiso de los partidos para que sus propuestas electorales sean comprensibles.
Como concluye Jorge González, también apoyado por BRIAN, la sencillez es la clave para que "todas las personas podamos decidir y votar" con plenas garantías en las próximas elecciones autonómicas.