SUCESOS

Dos detenidos en Burgos por intentar la estafa de los billetes tintados

  • Han detenido a L.N.N., de 31 años, y a M.D., de 25 años, sin domicilio fijo

  • El producto químico 'mágico' que convertía el cartón en billetes era aguarrás

Burgos / rtvcyl

Policías de la Comisaría de Burgos han detenido a L.N.N., de 31 años, y a M.D., de 25 años, sin domicilio fijo, ambos con antecedentes delictivos, por un presunto delito de estafa mediante el sistema de "wash&wash" (lava-lava) o billetes tintados.

La propia víctima del timo, un vecino de Burgos, avisó a la Policía y explicó cómo los estafadores le habían hecho creer que podía obtener pingües beneficios de un modo muy fácil, al "convertir" papeles en blanco en billetes de curso legal mediante la aplicación de reactivos químicos que sólo tienen ellos.

En primer lugar hacen una demostración del proceso químico, en el que lavan unos cuantos papeles (que en realidad son billetes de curso legal previamente enmascarados con una tintura, en este caso de color rosa).

En contacto, por el anverso y reverso, con otros billetes de curso legal, aplicándoles los productos especiales, se "transforman" en billetes legales.

Lo que ocurre realmente es que los reactivos lavan la tintura aplicada previamente al billete legal enmascarado, descubriéndolo.

Cuando la víctima cree haber presenciado cómo un papel en blanco se ha transformado en billete legal, se le ofrece la posibilidad de realizar la operación a gran escala.

Para ello, la víctima debe aportar billetes de curso legal que serán utilizados para transferir la imagen a las cartulinas en blanco, así como otra gran cantidad de dinero que deberá ser empleada para comprar los reactivos químicos especiales en el mercado negro.

Una vez que la víctima accede, los estafadores preparan gruesos paquetes en los que simulan intercalar los billetes de curso legal aportados por el estafado con las cartulinas en blanco que ellos mismos facilitan.

Este conjunto de papeles es sumergido en los productos químicos supuestamente "mágicos" que transfieren la imagen y características de los billetes legales a las cartulinas.

Con el fin de ganarse la confianza de la víctima, los paquetes se cierran y se le entregan mientras dura el proceso de transformación. En realidad, lo que le entregan es un paquete de papeles sin valor, aprovechando para marcharse los timadores tanto con el dinero supuestamente gastado en productos químicos como con el de curso legal que se ha utilizado con los paquetes.

En este caso, el producto químico "mágico" era simplemente aguarrás.