CAMPO

La plaga de conejos en la zona de Cigales ocasiona pérdidas de más de 5 millones de euros

  • Asaja denuncia que una plaga de conejos destroza 15.000 hectáreas.
  • La OPA asegura que los agricultores afectados han perdido más de un 30% de su superficie cultivada y pide la intervención de la Administración.

Ical

Asaja denunció hoy que una gran plaga de conejos ha arrasado más de 15.000 hectáreas de cultivo de los pueblos de la zona de Cigales (Valladolid) y que amenaza con convertirse en "un serio problema de salud" para las poblaciones de estos municipios que en verano tienen el doble de habitantes por las vacaciones.

La organización profesional agraria indicó que estos animales día tras día "arrasan literalmente" los cultivos de cebada, viñedo, girasol y remolacha de estos agricultores que de media, "han perdido ya más de un 30 por ciento de su superficie cultivada, aunque en los casos más graves el porcentaje sube hasta el 70 por ciento".

Los agricultores cifran sus pérdidas entre unos 2.000 y 3.000 kilos por hectárea, lo que supone unos 300 o 400 euros de media con respecto al secano ya que las pérdidas en regadío son mucho mayores porque esta zona es tradicional de viñedo y remolacha. Así, hasta el momento los conejos han ocasionado unas pérdidas totales de más de cinco millones de euros.

Según la OPA, los pueblos más afectados por esta plaga son Cigales, Cabezón de Pisuerga, Fuensaldaña, Mucientes, Trigueros, Quintanilla de Onésimo, Valoria la Buena, Zaratán, Corcos del Valle y Piña de Esgueva, entre otros, cuyos agricultores se han reunido para intentar "solucionar de una vez por todas este problema, que tiene difícil solución ya que el remedio no está en sus manos".

El problema radica en la incompatibilidad de la Ley de Caza con los permisos de Medio Ambiente de batidas, pues estos animales se refugian y ocultan en zonas excluidas por la ley, como los alrededores de autovías y caminos.

Los agricultores alertaron además de que esta proliferación de conejos está a punto de convertirse en un problema grave de salud para la población ya que empiezan a "campar a sus anchas" en busca de más comida por el centro de los pueblos y muchos de los parques infantiles donde juegan los niños. Por ello, piden a la Administración que actúe "rápidamente" contra este problema si no quiere que le pase como con los topillos, que cuando se quiso reaccionar ya era demasiado tarde y la plaga se había extendido.

Por último, los agricultores criticaron con dureza la "radicalidad extrema" de Europa que no les permite la quema controlada y tradicional de rastrojos que antes se realizaba con normalidad y que ahora está originado a su juicio muchas de las plagas de los últimos años como la de los topillos, la nefasia y ahora la de los conejos.