Según cuentan viejas creencias, dicen que por este bello paraje pasaban los árabes y paraban a descansar y a reposar; por lo que en aquel entonces fue conocida como La Paradilla y por derivación, dio lugar al actual nombre de La Parrilla.
Arquitectónicamente, La Parrilla cuenta con dos edificios de interés: la ermita y la iglesia. La primera, en honor de San Francisco de San Miguel, tiene una fachada de piedra y ladrillo con una espadaña que remata su fachada y en el interior se conserva la talla del santo. La segunda es la Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, un edificio gótico del siglo XVI realizado en piedra en el que destacan el retablo mayor y una buena talla de un Cristo.