Las motocicletas que motorizaron España en la posguerra reviven en una exposición en Salamanca

El Centro de la Memoria Histórica reúne 36 joyas sobre dos ruedas de la colección de José Luis Rodríguez Argüeso que reflejan la movilidad de los años 40 y 50

Paco Gómez

Antes del auge del Seat 600 a finales de los años 50, la movilidad en España dependía fundamentalmente de las motocicletas. Superada la etapa más dura de la posguerra, estos vehículos pasaron de ser una rareza a convertirse en la principal opción de transporte para la población local.

Una exposición temporal en el Centro de la Memoria Histórica de Salamanca rinde homenaje a este hito fundamental en la historia del transporte nacional.

De la herramienta de trabajo al transporte familiar

La muestra está compuesta por 36 motocicletas pertenecientes a la colección de José Luis Rodríguez Argüeso. La selección permite observar cómo el vehículo evolucionó desde sus aplicaciones estrictamente militares y profesionales —siendo clave para trabajadores que debían desplazarse entre municipios— hacia un uso cotidiano y familiar.

Para resolver la limitación de plazas de los primeros modelos, el mercado introdujo versiones homologadas para un mayor peso e impulsó el uso del sidecar como alternativa para trasladar a varios miembros de una misma familia.

El auge de una industria histórica

Modelos y marcas icónicas como Montesa, Ossa, Sanglas, Lube, Lambretta, Vespa, Ducati, Moto Guzzi o Derbi marcaron una época dorada. En 1957, el sector de las dos ruedas llegó a concentrar el 80% del parque móvil en España, posición de dominio que mantendría hasta la popularización masiva del automóvil.