Antes del auge del Seat 600 a finales de los años 50, la movilidad en España dependía fundamentalmente de las motocicletas. Superada la etapa más dura de la posguerra, estos vehículos pasaron de ser una rareza a convertirse en la principal opción de transporte para la población local.
Una exposición temporal en el Centro de la Memoria Histórica de Salamanca rinde homenaje a este hito fundamental en la historia del transporte nacional.
De la herramienta de trabajo al transporte familiar
La muestra está compuesta por 36 motocicletas pertenecientes a la colección de José Luis Rodríguez Argüeso. La selección permite observar cómo el vehículo evolucionó desde sus aplicaciones estrictamente militares y profesionales —siendo clave para trabajadores que debían desplazarse entre municipios— hacia un uso cotidiano y familiar.
Para resolver la limitación de plazas de los primeros modelos, el mercado introdujo versiones homologadas para un mayor peso e impulsó el uso del sidecar como alternativa para trasladar a varios miembros de una misma familia.
El auge de una industria histórica
Modelos y marcas icónicas como Montesa, Ossa, Sanglas, Lube, Lambretta, Vespa, Ducati, Moto Guzzi o Derbi marcaron una época dorada. En 1957, el sector de las dos ruedas llegó a concentrar el 80% del parque móvil en España, posición de dominio que mantendría hasta la popularización masiva del automóvil.