La campaña de forraje, que finaliza este 31 de marzo, se enfrenta a un escenario complejo. Pese a que el Estrecho de Ormuz permanece cortado para el tráfico comercial habitual, el sector mantiene el optimismo gracias a la diversificación de mercados.
Rutas alternativas y logística
Ante la imposibilidad de descargar en puertos como Jebel Ali o Dammam, las navieras se plantean operar en el puerto de Fuyaira o derivar la carga hacia el Mar Rojo (Yeda) para evitar el conflicto. Este ajuste implica un incremento en los costes de transporte, aunque las ventas no se han paralizado.
- Liderazgo mundial: España es el primer exportador europeo y segundo global.
- Competencia: EE. UU. y Australia sufren los mismos problemas logísticos, blindando la cuota española.
- Stock en destino: Oriente Medio cuenta con reservas para un año, lo que suaviza la urgencia del conflicto.
El salto a Asia y consumo interno
El año 2025 marcó un hito con la apertura del mercado de Japón, el mayor comprador mundial de alfalfa. Junto al repunte de demanda en China, el sector compensa las dificultades en el Golfo. A nivel nacional, el consumo se ha duplicado, pasando de 200.000 a 400.000 toneladas debido al buen momento del sector lechero.