SURCOS | EL PERSONAJE

Javier Moreno: "Tenemos más carga de trabajo debido a las lluvias, que cuando estamos en plena paridera"

El ganadero de Sacramenia (Segovia) gestiona 2.100 ovejas castellanas enfrentándose a un invierno de lluvias constantes que encarece la producción

Cristina Carro

Javier Moreno Santos representa la tercera generación de una familia dedicada al ovino en extensivo en Sacramenia, Segovia. Desde hace ocho años, dirige la explotación que inició su abuelo, contando actualmente con un censo de 2.100 cabezas de raza castellana. Bajo un sistema de manejo semiextensivo, el objetivo es alcanzar los tres partos cada dos años, optimizando la producción mediante la mejora genética.

El clima: el mayor enemigo del pastor

El principal escollo del sector es la dureza del trabajo diario, condicionado totalmente por la meteorología. Javier destaca que este año las complicaciones han sido extremas: tras un otoño seco, el invierno está siendo excesivamente húmedo.

"Llevamos 20 días sin parar de llover; esto implica trabajar el doble o el triple porque el ganado no puede salir al campo y hay que alimentarlo en casa", explica el ganadero.

Impacto en el lechazo y la IGP

La humedad constante no solo aumenta los costes por el uso de forraje y suplementos, sino que afecta a la salud de las pezuñas y al desarrollo de las crías.

  • Aumento de costes: La falta de pasto obliga a usar destrío de patata o remolacha.

  • Calidad del producto: Con exceso de humedad, los lechazos tardan más en alcanzar el peso óptimo (10-12 kg).

  • Certificación: Si el animal no cumple los estándares de crecimiento, no puede comercializarse bajo la IGP (Indicación Geográfica Protegida).