Dime qué comes y te diré qué edad tienes: así influye la generación en la compra

Expertos analizan cómo boomers, millennials y jóvenes de la generación Z organizan la cesta de la compra condicionados por la economía y el estilo de vida

Ana Rayaces

La subida del coste de la vida y los precios en supermercados no solo repercuten en el bolsillo de las familias, sino también en los hábitos de consumo de la población. Más allá de la capacidad adquisitiva, la edad del consumidor se ha convertido en un factor determinante a la hora de estructurar la cesta de la compra diaria.

En el hogar de la generación boomer, caracterizado por personas que rondan los 60 años de edad, predomina la compra habitual en el comercio de proximidad. En sus frigoríficos abundan los productos frescos de calidad adquiridos directamente en la carnicería, la pescadería o la frutería tradicional, además de embutidos y quesos de marcas específicas con alta fidelidad de compra.

Por el contrario, las pautas de la generación Z reflejan una búsqueda de ahorro y practicidad. En sus frigoríficos ganan terreno los platos precocinados, las ensaladas de bolsa y las marcas blancas económicas. Las prioridades de este segmento más joven se alejan de la cocina tradicional y se orientan hacia soluciones de preparación rápida.

En una posición intermedia se sitúa la generación millennial, compuesta por adultos de entre 30 y 45 años. En esta etapa vital, marcada por la crianza de hijos, se observa una recuperación de la comida casera, incorporando frutas y verduras frescas junto con un consumo creciente de productos saludables infantiles. Actualmente, la alimentación absorbe cerca del 40% del salario, demostrando que cada grupo se alimenta según el momento socioeconómico en el que se hace mayor.