Este jueves conocíamos la noticia de que el municipio vallisoletano de Tordesillas ha declarado la Fiesta del Toro de la Vega como Patrimonio Inmaterial. Horas después las reacciones no se han hecho esperar. Las asociaciones en contra de estos festejos siguen poniendo el grito en el cielo. Por contra, los caballistas lo defienden a ultranza.
Tradicíón o brutalidad, el debate continua abierto.