Extranjeros titulados y los problemas para trabajar

Las dificultades para homologar los títulos universitarios impiden a muchos inmigrantes acceder a empleos acordes con su formación

Ángel Sastre

Castilla y León ha alcanzado un récord de afiliación extranjera a la Seguridad Social, con 126.000 trabajadores y un crecimiento interanual del 22% en septiembre. Sin embargo, detrás de estas cifras hay otra realidad. Muchos profesionales que llegan con estudios universitarios y años de experiencia encuentran dificultades para que se reconozca su formación y poder trabajar en su especialidad.

Es el caso de Iliana, una ingeniera industrial cubana de 61 años que, después de toda una vida dedicada a su profesión, se enfrenta a un proceso de homologación que puede prolongarse durante años. “La obtención de algún nivel de homologación... He conocido personas que tienen otras carreras y que se han demorado tres años”, explica.

Fares llegó desde Túnez. Es biólogo, acaba de terminar un posgrado y su visado expira dentro de unos meses. Ya ha trabajado en la vendimia, pero su objetivo profesional es otro. “Terminar mi investigación en biología, en oncología, aquí en España y tener una vida estable”, cuenta.

Una situación similar vive Arlete, que dejó Brasil después de una larga trayectoria en la gestión de proyectos. Pese a su experiencia, se encuentra con dificultades para que se reconozcan sus méritos profesionales. “Yo tengo 25 años de experiencia en gestión de la calidad y aquí empiezo de cero”, lamenta.

En España existe una lista de 36 profesiones reguladas que requieren la homologación del título para poder ejercer. Un procedimiento que puede resultar largo y costoso, especialmente por la documentación que deben aportar los solicitantes. “Y también porque tienen que sacar papeles de sus países de origen y puede haber dificultades”, señala Carmen Muñumer, técnica del proyecto PROCOMAR.

El 43% de los inmigrantes que llegan cuenta con estudios superiores. Sin embargo, muchos terminan trabajando en sectores como la construcción, la hostelería o el campo, lejos de las profesiones para las que se formaron.

Una situación que refleja las dificultades para aprovechar la formación y la experiencia de quienes llegan a España buscando una oportunidad laboral.