Surcos | El personaje

Froilán García, ganadero en León: "Quizá no somos tan ganaderos de mano, pero somos el ganadero del año 2026"

La robotización del ordeño y la burocracia transforman la gestión diaria de una explotación láctea en Villavidel que enfrenta además la escasez de veterinarios rurales y la desinformación sobre el sector

En la localidad leonesa de Villavidel, la explotación familiar Franja García Iglesias atesora más de medio siglo de trayectoria dedicada a la producción láctea. Al frente de la instalación se encuentra Froilán García, quien gestiona un censo de 500 animales con 230 vacas en ordeño de la raza Frisona, consideradas por el propio ganadero como «los Ferraris en la producción de leche». Gracias a las mejoras genéticas y al manejo optimizado, los animales alcanzan niveles de rendimiento superiores a los de campañas anteriores, adaptándose a las exigencias de un mercado altamente competitivo.

Robotización y gestión de datos en la granja

La granja dio un giro decisivo hace dos años al apostar por la robotización del ordeño, contando actualmente con cuatro sistemas automatizados. Esta tecnología ha permitido optimizar la plantilla —reduciendo el equipo de seis empleados a tan solo un trabajador contratado junto a los tres miembros de la familia— y garantizar un proceso estandarizado que avisa directamente al teléfono móvil ante cualquier incidencia. Como señala García, esta transición ha cambiado de forma radical el perfil profesional del profesional del campo: «Antes estábamos ordeñando a mano y ahora tenemos que hacer más labor de oficina para analizar los datos que el robot nos envía continuamente sobre el estado de la leche y de la vaca».

Falta de veterinarios clínicos en el entorno rural

Más allá de los avances técnicos, la explotación se enfrenta a serias dificultades estructurales que afectan al conjunto del sector primario en Castilla y León. Entre ellas destaca la escasez de veterinarios de campo, una problemática que obliga a los propios ganaderos a asumir tareas de atención clínica básica. Según denuncia el ganadero leonés, las nuevas promociones universitarias orientan mayoritariamente su carrera hacia la administración o hacia la atención de animales domésticos y mascotas, dejando desatendidas las granjas de producción ganadera en los pueblos.

Desmiento de bulos sobre la calidad de la leche

Asimismo, el responsable de la explotación arremete contra la desinformación y las falsas creencias que se difunden sobre los productos lácteos, como las afirmaciones que aseguran que la leche comercializada contiene medicamentos. García recuerda que la industria láctea analiza la materia prima diariamente y que «si hay presencia de antibióticos, se decomisa y destruye esa leche inmediatamente y te aplican una fuerte sanción». Frente a estas narrativas y el incremento de las trabas burocráticas, el sector reivindica la transparencia y el rigor de su trabajo diario para garantizar el abastecimiento alimentario.