¿Cuántas semanas de vacaciones se necesitan realmente para eliminar el estrés laboral?

Una experta en psicología advierte sobre el peligro de llenar la agenda en vacaciones y explica por qué la primera semana no es suficiente para recuperarse

Roberto Ponce

El periodo vacacional se plantea a menudo como un lujo, pero la psicología clínica advierte de que se trata de un elemento no negociable para la salud física y mental. Sin embargo, no siempre se gestiona adecuadamente: la tendencia a sobrecargar los días libres con viajes, compromisos sociales y actividades excepcionales puede resultar tan agotadora como la propia jornada laboral.

El proceso de recuperación del estrés

Expertos en la materia señalan que el cuerpo humano reacciona de forma particular al cese del ritmo laboral. Durante los primeros días de descanso es común que aparezcan dolencias o pequeñas enfermedades, un fenómeno provocado por la caída repentina de la curva de estrés y el consecuente descenso de las defensas inmunológicas. Por ello, la verdadera fase de recuperación no comienza hasta la segunda semana, situando el periodo óptimo de descanso en un mínimo de tres semanas consecutivas.

Estrategias para quienes no tienen vacaciones

Para aquellas personas que deben continuar trabajando, se aconseja introducir pequeñas pautas de alivio en la rutina diaria. La clave reside en programar pequeñas escapadas cercanas, realizar actividades gratificantes fuera del horario laboral y, fundamentalmente, practicar una desconexión digital efectiva alejándose de las pantallas y del teléfono móvil.