Mónica Murciego
Convertir antiguas minas en grandes sistemas de almacenamiento de energía. Es una de las posibilidades que sitúa a la provincia de León ante el desarrollo de centrales hidroeléctricas reversibles. La Universidad de León acoge hoy una cumbre técnica para analizar estos proyectos y los requisitos necesarios para ponerlos en marcha.
Reducir la dependencia energética de España y mejorar el almacenamiento de la electricidad generada por las renovables son dos de los grandes retos. En este escenario, las centrales hidroeléctricas reversibles se presentan como una de las alternativas con mayor potencial.
Su funcionamiento permitiría aprovechar pozos, cavernas y galerías subterráneas de antiguas explotaciones mineras. Pero la transformación requiere conocer con precisión las características del terreno y contar con un exhaustivo control geológico.
Uno de los proyectos previstos es el de bombeo hidroeléctrico de Navaleo, en un antiguo complejo minero de Ponferrada y con horizonte en 2030.
Una reconversión que, además de los requisitos técnicos, necesita coordinación y planificación entre las diferentes administraciones.