Castilla y León se consolida como referente en el ámbito sanitario al situarse entre las primeras comunidades autónomas en atención cardiovascular. Según los últimos datos, la región dispone de 8,6 especialistas por cada 100.000 habitantes, una cifra que supera ampliamente la media de otras autonomías como Andalucía (4,9), Valencia (5,1) o Baleares (5,6).
Liderazgo en recursos hospitalarios
Además del personal médico, la Comunidad es líder en infraestructura, con 14,4 camas especializadas por cada 100.000 habitantes, duplicando prácticamente los registros de La Rioja (7,7) o Navarra (6,3). Si bien España supera la media europea en asistencia, los expertos señalan carencias estructurales.
La necesidad de un plan nacional
Ignacio Fernández, presidente de la Asociación Española de Cardiología, subraya la urgencia de implementar un plan de parada cardíaca nacional. Este modelo, ya existente en otros países europeos, permitiría elevar la tasa de supervivencia del 9% al 30%. Asimismo, se hace un llamamiento a recuperar la dieta mediterránea ante el preocupante aumento de la obesidad juvenil.
Castilla y León se consolida como referente en el ámbito sanitario al situarse entre las primeras comunidades autónomas en atención cardiovascular. Según los últimos datos, la región dispone de 8,6 especialistas por cada 100.000 habitantes, una cifra que supera ampliamente la media de otras autonomías como Andalucía (4,9), Valencia (5,1) o Baleares (5,6).
Liderazgo en recursos hospitalarios
Además del personal médico, la Comunidad es líder en infraestructura, con 14,4 camas especializadas por cada 100.000 habitantes, duplicando prácticamente los registros de La Rioja (7,7) o Navarra (6,3). Si bien España supera la media europea en asistencia, los expertos señalan carencias estructurales.
La necesidad de un plan nacional
Ignacio Fernández, presidente de la Asociación Española de Cardiología, subraya la urgencia de implementar un plan de parada cardíaca nacional. Este modelo, ya existente en otros países europeos, permitiría elevar la tasa de supervivencia del 9% al 30%. Asimismo, se hace un llamamiento a recuperar la dieta mediterránea ante el preocupante aumento de la obesidad juvenil.