El consejero de Economía y Hacienda y portavoz, Carlos Fernández Carriedo, destacó que Castilla y León tiene la tercera tasa de paro más baja de España, pero matizó que ello "no es un consuelo, sino un estímulo para seguir trabajando", porque aún hay 125.000 castellanos y leoneses que "quieren trabajar y no pueden".
Tras la celebración del Consejo de Gobierno, admitió que los datos de paro registrado del mes de enero "no son positivos", algo que ocurre "siempre que aumentan". "Nos obliga a concentrar esfuerzos para crear empleo", insistió.
En este sentido, expuso que el análisis inicial de este año era de "menor crecimiento económico" en la Comunidad y, de hecho, los Presupuestos Generales de la Comunidad para 2023 "incluso estimaban la mitad de crecimiento". "No afrontamos este año con las perspectivas de otros responsables públicos", explicó, en referencia al Gobierno central.
Si la "competitividad" de la economía hubiera mejorado, los salarios hubieran sido mayores que con el SMI
El consejero de Economía y Hacienda y portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, intuyó hoy que si la "competitividad" de la economía hubiera mejorado, los salarios hubieran sido mayores que con el aumento del ocho por ciento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) suscrito esta semana por el Gobierno y los sindicatos.
Tras el Consejo de Gobierno de este jueves, Carriedo se mostró partidario de "mejorar la productividad y competitividad" de las empresas para que ello "se traslade a los trabajadores". "Ahí es donde hay que insistir", abogó el consejero portavoz, quien recordó que España ha perdido 11 puestos en materia de competitividad en la OCDE, hasta situarse en el número 34 de los 38 países que la conforman. "El principal riesgo de los salarios es que no se cree empleo y que el nivel de competitividad de las empresas no crezca. Todo lo que hagamos en ese sentido repercutirá en la economía española y en el medio plazo, se ganará poder adquisitivo", abundó Carriedo sobre la base de una idea que resumió en "incrementar retribuciones y competitividad para el crecimiento de las empresas y de los salarios".
Al respecto, remarcó que se pone en riesgo esta competitividad "por el incremento de impuestos, que se señale a las empresas en el debate público y a se considere a los sectores productivos como culpables de la situación económica o que no se les apoye". Un buen ejemplo de esta situación, argumentó, son alguno de los PERTES aprobados por el Ejecutivo central. "Las empresas del automóvil tienen sus planes; pero el PERTE apoya otras cosas distintas y pretende orientar al sector hacia otros aspectos diferentes a los que las empresas ven productivo. Al final no se atienden las prioridades del sector", lamentó el consejero, quien recalcó que para los trabajadores lo idóneos es contar con formación y estabilidad, que "va en favor de la competitividad empresarial".
Carriedo echó en falta el diálogo en esta negociación para la subida del SMI, pues recordó que "no se ha escuchado a una de las partes que tenía que opinar", en referencia a la patronal. "Nunca es mal momento para subir salarios, pero hay que descargar también un aumento de costes y de impuestos para no poner en riesgo a las empresas", justificó el consejero, quien afeó al Gobierno "poner a empresas y empresarios como responsables únicas de la situación, incluso con nombres". "No puede plantear un escenario donde España pierda competitividad internacional. Esta subida del SMI tiene que estar acompañada de mejores de competitividad", sentenció.
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