En el siglo XVIII, la mentalidad predominante definía a la mujer como una criatura delicada pero carente de capacidad intelectual. Se la consideraba una "eterna niña" para quien la lectura podía resultar perjudicial. Sin embargo, muchas mujeres no se conformaron y decidieron leer, traducir y escribir, convirtiéndose en heroínas de las letras.
La Universidad de Salamanca reivindica este legado con una exposición de sus fondos históricos. Entre las figuras destacan Mary Shelley, creadora del moderno Prometeo; madame de la Fayette, precursora de la novela histórica; y Anne Dacier, traductora de Homero.
Según Óscar Lilao, director de la Biblioteca Histórica, estos ejemplares se conservan desde fechas tempranas pese al desprecio académico que sufrieron hasta el siglo XIX. Estas creadoras fueron auténticas amazonas que cambiaron el arco por la pluma para transformar la historia literaria.