Durante los meses de invierno, la localidad palentina de Polvorosa de Valdavia cuenta con apenas 36 residentes empadronados. Sin embargo, la llegada del periodo estival transforma por completo la dinámica del municipio gracias al retorno de los veraneantes y a la recuperación de una antigua costumbre castellana: la 'huebra', el tradicional trabajo comunal en el que los vecinos unían sus fuerzas para reparar caminos, acequias y bienes públicos de interés general.
El arte urbano como herramienta de cohesión social
Esta labor colaborativa se canaliza en la actualidad a través de la Asociación Cultural 'In Polvorosa Pedes Pone', surgida en 2023 tras la elaboración espontánea de un primer mural en una fachada. El artista local y promotor del proyecto, Jesús Martínez Ostern, ha explicado que la iniciativa recoge de manera exacta el espíritu de la cooperación comunitaria de antaño, utilizando en esta ocasión la pintura como un vehículo moderno para narrar la historia y las raíces de la villa.
Participación sin cuotas para hacer pueblo
El colectivo cuenta ya con la implicación de más de 70 personas de todas las edades durante las jornadas de trabajo estivales, superando ampliamente el censo habitual. El presidente de la asociación, Daniel Rubio, ha destacado que la organización carece de cuotas económicas, situando el verdadero valor de la membresía en la aportación voluntaria de tiempo y esfuerzo que cada habitante desea ofrecer al bien común.
Las intervenciones no se limitan a la creación de murales de gran formato —entre los que destaca una obra reciente de 400 metros cuadrados—, sino que abarcan proyectos integrales de restauración. La agrupación destina también sus recursos a la rehabilitación de antiguas construcciones de adobe, fuentes y tradiciones locales, consolidando la actividad artística como un medio para fijar la memoria comunitaria y mantener vivo el entorno rural.