Lucas Tarancón
El antiguo despoblado de Valdelavilla, ubicado en la provincia de Soria, se ha consolidado como un caso de éxito en la dinamización turística y económica del medio rural. El municipio, que permaneció sin habitantes durante casi cincuenta años, experimenta hoy un renovado impulso estival tras un proceso integral de rehabilitación urbana y dotación de servicios impulsado por su entidad propietaria, Caja Rural de Soria.
Reconversión a partir de la energía eólica
El proyecto de recuperación financiera y social del casco urbano tiene su origen en una iniciativa vecinal inicial estructurada mediante una sociedad compartida con entidades crediticias. Según ha explicado Javier Gracia, representante de Caja Rural de Soria, tras la disolución de dicha entidad mercantil, la caja asumió la titularidad completa con el compromiso de garantizar la sostenibilidad del asentamiento mediante la reinversión directa de los dividendos generados por los parques eólicos instalados en la comarca.
Polo de atracción económica y rodajes
La transformación de la infraestructura ha posibilitado la conversión del antiguo despoblado en un complejo turístico polivalente que ejerce como dinamizador para toda la zona de Tierras Altas. Desde la dirección del proyecto, Julio Natividad ha destacado el impacto de la ubicación como espacio para la celebración de eventos y como escenario de rodajes televisivos, señalando que la proyección mediática de las producciones audiovisuales llegó a duplicar la afluencia habitual de visitantes, cifrada de media en más de 600 personas por fin de semana.
De cara a consolidar la oferta durante la temporada de verano, la propiedad ha iniciado la construcción de nuevas infraestructuras recreativas, entre las que destaca una piscina orientada al público familiar y a los campamentos. Desde la entidad sostienen que estas instalaciones resultaban demandadas por los visitantes y reforzarán la posición de la localidad como modelo de generación de oportunidades económicas en la España rural.