R. Hernández / C. Merino
No sólo hay ayuntamientos que tienen problemas en pagar facturas, también en preparar los presuspuestos para el próximo año.
La falta de dinero y el endeudamiento marcan las cuentas de muchos consistorios de la Comunidad. Una situación que, si para las ciudades ya es difícil, todavía es peor en el caso de los pueblos.
Apenas 400 personas viven en Trigueros del Valle, una pequeña localidad vallisoletana que estos días vive sus fiestas patronales. Son los momentos previos antes de que su ayuntamiento comience a preparar los próximos presupuestos. Su alcaldesa, por ahora, prefiere no pensarlo.
Su ejemplo es el de muchas localidades de Castilla y León. La falta de financiación por parte de las administraciones y las deudas contraídas lastran los servicios que prestan a sus vecinos.
En el caso de Renedo de Esgueva la gente no se va. Su cercanía con Valladolid lo han convertido en un pueblo dormitorio. ¿El problema? Muchos vecinos no se empadronan, lo que significa menos dinero y más recortes.
También se han vivido estos recortes en los últimos presupuestos, cuya cifra pasó de 3 a 2 millones de euros. Una realidad similar a la de muchos pequeños ayuntamientos de la Comunidad que sobreviven, como pueden, al acoso de las deudas y la falta de financiación.