Sandra Vasallo
Los derechos de las personas con discapacidad con frecuencia son vulnerados por desconocimiento. Por eso el testimonio de aquellos que los han defendido para lograr sus metas puede ayudar a otros. Ponerse en su piel es una de las asignaturas de un curso de formación para desempleados.
Ana Fernández es maestra y padece atrofia muscular. Su discapacidad del 93 por ciento no le impide enseñar pero para poder dar clase tuvo que pelear por su plaza a pesar de haber aprobado con nota alta la oposición.
Su experiencia es una de las lecciones que escucha los alumnos del curso de dinamizador comunitario, impartido por Ibecon en Valladolid.