La Junta asume que el céntimo sanitario es impopular y antipático, pero reitera que la comunidad no puede permitirse prescindir del tramo autonómico de este impuesto especial.
Y a quienes critican esta decisión les responde, con especial contundencia al presidente de CECALE, quien este miércoles la tachó de soberbia y la atribuyó un agujero de 600 millones de euros en empresas y consumidores.
El ejecutivo no entiende por qué se pone el foco en los diez meses de vigencia en Castilla y León cuando el céntimo sanitario lleva en vigor 10 años.
El ejecutivo recuerda que el impuesto ahora es legal y que con céntimo o sin él ha sido la crisis la que ha hecho caer el consumo.