Respetar las normas salva vidas

La Guardia Civil intensifica los controles de tráfico para reducir los accidentes durante el aumento de desplazamientos del verano

Estefanía Ureña

Las vacaciones multiplican los desplazamientos por carretera y también el riesgo de accidentes. Las distracciones al volante y el exceso de velocidad siguen siendo dos de las principales causas de siniestralidad, por lo que la Guardia Civil ha reforzado los controles en una campaña especial que permanece activa durante toda la semana.

A más de un conductor este radar le ha sorprendido circulando por encima del límite permitido. Una infracción que reduce el margen de reacción y aumenta la gravedad de las consecuencias en caso de accidente. “Acortando el tiempo de reacción, aumentando el tiempo de frenada. Al ir a mayor velocidad, evidentemente, las lesiones son más graves”, explica Miguel Ángel Rojo, capitán jefe del Subsector de Tráfico de Valladolid.

Una vez localizado el vehículo, los agentes informan al conductor de la sanción, independientemente de su lugar de procedencia. “Las personas que no tienen residencia en España deben abonar la sanción; si no, se inmovilizan los vehículos. En la comunicación tenemos gente que habla inglés, que habla francés, no hay ningún problema”, señala Miguel Ángel Rojo.

Las multas por exceso de velocidad pueden oscilar entre los 100 y los 600 euros, además de conllevar la pérdida de hasta seis puntos del permiso de conducir.

Pero los controles no se limitan a la velocidad. “Y si hay personas que tienen síntomas o signos evidentes de haber consumido alcohol o drogas, también hacemos controles de alcohol y de drogas”, añade el capitán.

Según los datos que maneja la Guardia Civil, más del 60 % de los conductores reconoce que circula sin respetar los límites de velocidad, una conducta que puede convertir un viaje de vacaciones en una tragedia.