El sector agrario de Castilla y León encuentra en la adormidera, una alternativa sólida frente a la inestabilidad de los mercados. Juan Antonio, agricultor que siembra esta planta desde 2008, destaca que la clave reside en la seguridad financiera. Antes de la siembra, los profesionales firman un contrato con Alcaliber, la única empresa en España autorizada por la Agencia Española del Medicamento, que garantiza un precio fijo por la cosecha.
Un cultivo de ciclo corto y bajo consumo de agua
La adormidera se adapta óptimamente a los suelos ligeros y la climatología de la comunidad. Es un cultivo de ciclo corto (unos 120 días) con una dotación de riego reducida, situada entre los 3.000 y 3.500 m³ por hectárea. El proceso comienza a mediados de febrero y finaliza en julio, permitiendo una gestión eficiente de los recursos hídricos.
Hacia la duplicación de la superficie
El crecimiento es exponencial. Si en 2025 se sembraron 2.100 hectáreas en la región, en 2026 se alcanzarán las 3.300. El objetivo de Alcaliber es ambicioso: rozar las 7.000 hectáreas en 2027. Esta expansión responde al aumento del 25% en la demanda de alcaloides para uso médico y de semilla de amapola para la industria agroalimentaria.