La inmigración, otra oportunidad de relevo

Una emprendedora venezolana se hace cargo de un restaurante de Soria tras la jubilación de su anterior propietario y mantiene un negocio con más de 30 años de historia

Lucas Tarancón

La inmigración no solo contribuye a cubrir puestos de trabajo en las empresas sorianas, sino que también puede ser una solución a la falta de relevo generacional. Negocios que corren el riesgo de cerrar por la jubilación de sus propietarios encuentran una segunda oportunidad gracias a nuevos emprendedores. Es el caso del restaurante Nueva Era, en Soria, que ahora regenta una mujer venezolana.

Torreznos, manitas de cerdo o tortilla de patatas. La carta mantiene los sabores tradicionales de siempre, aunque ahora sea Eli Gusenleitner quien esté al frente del establecimiento. “Mantenemos, sobre todo, el respeto por el sabor casero, muy tradicional de aquí, porque este restaurante ya lleva más de 30 años abierto al público”, explica su propietaria.

Eli asumió la gestión del restaurante tras la jubilación del anterior dueño, con la intención de dar continuidad a un negocio que ya tenía una larga trayectoria. “Yo quería seguir. No era que se terminaba, sino que íbamos a continuar con su legado”, recuerda. El traspaso ha permitido conservar los puestos de trabajo y mantener la esencia del local. “Y, sobre todo, que los clientes se sigan sintiendo como en casa”, añade.

Pero respetar la tradición no significa renunciar a nuevas propuestas. Junto a los platos habituales, el restaurante ha incorporado especialidades de la gastronomía venezolana. “Estamos vendiendo las empanadas, las arepas, que vienen de Venezuela, con ese sabor venezolano, latino”, señala Eli. Una combinación que permite ampliar la oferta gastronómica sin perder la identidad del establecimiento.

Hacerse cargo del negocio también ha supuesto un proceso de aprendizaje. Eli reconoce que los primeros meses no fueron sencillos y que ha tenido que aprender de sus propios errores. “He tenido que estar cuatro meses, cinco meses trabajando, viendo el negocio, moviéndome. He tomado decisiones que quizá no han sido buenas, porque uno va aprendiendo sobre la marcha”, explica.

El esfuerzo le ha permitido sacar adelante un proyecto que hoy considera un sueño hecho realidad. Una historia que demuestra cómo la llegada de nuevos emprendedores puede ayudar a mantener abiertos negocios tradicionales y dar continuidad a la actividad económica en Soria.