La emoción y la ilusión han vuelto a llenar las estaciones de Castilla y León con la llegada de los autobuses que transportan a los niños saharauis que pasarán el verano en la comunidad. Destinos como El Bierzo, Salamanca, León y diversas zonas rurales ya esperan a los pequeños, quienes confiesan que lo que más ansían de estas semanas son la playa, la piscina y disfrutar de la gastronomía local.
La necesidad de nuevos hogares
Sin embargo, la campaña de este año llega con un tinte de preocupación. Los organizadores alertan de que la falta de voluntarios está dejando a muchos menores sin la oportunidad de salir de los campamentos de refugiados durante los meses más duros del año. Asimismo, los colectivos de apoyo destacan que el entorno rural y los pueblos pequeños son los espacios idóneos para su estancia, ya que el estilo de vida comunitario se asemeja mucho al que los niños están acostumbrados en su día a día.